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La Vía de la Plata por Castilla y León 2

De Zamora a Montamarta ha sido una jornada corta y fresquita. Destaca como único pueblo intermedio Roales del Pan y es que estamos en la comarca llamada Tierra del Pan. Zamora está situada pues, entre la Tierra del Vino al sur y la Tierra del Pan al norte.
En Montamarta nos alojamos en un albergue que era un antiguo hostal de carretera que al quedarse sin tráfico por la construcción de la autovía, sus dueños, ya jubilados, lo están transformando en albergue. No teníamos conocimiento de que existiera. Al contrario, habíamos oído hablar solo del albergue municipal y no muy bién. El albergue tenía habitaciones individuales con baño, todo muy nuevo. En la puerta de nuestra habitación, además del número, había un cartelito que decía: "Jefe de Grupo". Nos dijeron que había estado una temporada alquilado a empresas que trabajaban en la construcción del AVE.
En el paseo de la tarde por el pueblo nos cogió una impresionante tormenta que nos hizo refugiarnos en una casa particular que era la del herrero del pueblo, ya jubilado. Llovía torrencialmente y al final un hijo del herrero nos llevó en su coche al albergue  porque era casi imposible llegar andando.
Debido a la tormenta no tenemos fotos de ese día.
El día siguiente, de Montamarta a Tábara, amaneció de nuevo bajo una amenazante tormenta de truenos y relámpagos, que al amanecer, todavía de noche, impresionaban sobremanera y que nos hacían dudar entre salir o no salir. Al final nos decidimos y tuvimos suerte porque aunque llovió también muchísimo la lluvia más fuerte la esquivamos en un bar en el que estuvimos más de dos horas sin poder salir.


Así se presentaba la mañana al salir de Montamarta

Nos decidimos a irnos a Tábara por carretera (andando) para evitar barro pero andar por el arcén con lluvia y camiones pasando cerca tampoco fué muy agradable
Paso sobre el puente del embalse de Ricobayo (río Esla). Un paso difícil porque el puente es muy estrecho solo cabe un coche) y sin arcén.

Vista desde el puente sobre el embalse. La acera para pasar era mínima.

Vista sobre el embalse de Ricobayo

Y después de capear el temporal llegamos a Tábara sanos y salvos. En Tábara empieza realmente el Camino Sanabrés.
El albergue municipal de tábara estaba gestionado por un hospitalero voluntario que nos atendió estupendamente, nos lavó la ropa, la tendió y recogió. y nos hizo una cena con un arroz zamorano como plato principal que estaba verdaderamente bueno. Pero además hubo sopa, postre, café, chupitos...





Del pueblo destacamos principalmente la iglesia. No tenemos más fotos porque la tarde siguió siendo bastante lluviosa.



Comenzamos el Camino Sanabrés en la misma puerta de la iglesia de Santa María y nada más salir del pueblo comienza un bonito camino entre bosques de encinas y plantas de monte bajo (tomillo, romero, jara, cantueso...) en un ambiente de neblina y bruma como corresponde al día posterior a otro de mucha lluvia, lo que le da un encanto especial. Lástima que las fotos no puedan transmitir el olor de las jaras que ambientaba el camino.






Después de pasar una zona de bodegas se alcanza un alto desde el que se descubre una magnífica panorámica del valle del río Tera cuyo curso vamos a remontar durante cuatro jornadas.
La jornada de hoy, entre Tábara y Santa Marta de Tera ha sido perfecta en cuanto a distancia, meteorología, paisaje, incluso el único pueblo intermedio, Villanueva de las Peras, estaba situado justo en la mitad de la etapa, perfecto para un merecido descanso y un buen desayuno.








El pueblo tiene una bonita iglesia románica en la que destaca una pequeña estatua, la más antigua de Santiago Peregrino que fué expuesta en las Edades del Hombre de Ponferrada. También, como curiosidad, destaca un pequeño capitel que durante tres días en el equinocio de primavera y otros tres en el de otoño, se ilumina por un rayo de sol que entra por una pequeña ventana, a modo de foco. He puesto una foto del día que estuvimos nosotros y otra, naturalmente prestada, correspondiente a los días señalados.





Por último diremos que Santa Marta de Tera solo tiene una pequeña tienda en la que no venden pan. El panadero viene solo dos veces a la semana. Tampoco en los bares tenían nada para comer. El albergue perfecto de diseño y dotación pero algo desatendido.

De Santa Marta de Tera vamos a Rionegro del Puente siguiendo el ascenso por el curso del Tera. Seguimos pasando por zonas de bodegas y pueblos muy deteriorados y semiabandonados como Calzadilla de Tera.





Una estupenda etapa en todos los aspectos. El Camino continua río Tera arriba, a veces por su derecha, otras veces por su izquierda entre choperas, bosques de ribera, etc. Tenemos. como ayer, un pueblo estratégicamente situado, Olleros de Tera, con bar. Pasamos al otro lado del río por el dique del embalse de Agavanzal.






Antes de llegar a nuestro destino pasamos por Villar de Farfón otro pueblo semidespoblado con casas muy deterioradas.





Y finalmente llegamos a nuestro destino: Rionegro del Puente, pueblo de 300 habitantes con un buen albergue.

Estos pueblos tienen muy poquitas cosas de modo que a veces es dificil encontrar algo para comer. Por ejemplo, el de ayer tenía dos bares sin nada para comer, ni siquiera un bocadillo. Te mandan a la tienda. Pero la tienda no vende pan, el panadero es ambulante y viene cada dos días. En el de hoy hay una panadería pero no hay tienda, puedes comprar pan pero no tienes nada que meterle.
Por eso, es muy importante estar bien informado antes de iniciar una etapa de lo que vamos a encontrar para ir preparados.
Sin embargo, la paradoja de hoy es que, junto al albergue hay una Asociación Gatronómica "Me gusta comer" que te dan un menú degustación (es lo unico que tienen en la carta), por 10 €. El menú es el siguiente:
- Aperitivos de la zona
- Pastel de atún con sirope de fresa y pan tostado.
- Sopa castellana
- Lomo con salsa de ajo y limón y ensalada con manzana y mango.
- Tiramisú y helado con salsa de chocolate y almendras.
- Café y chupito (licor de hierbas y de crema de café).
- Vino de la zona.
Todo ello magnificamente presentado y cocinado de cara al público.
¡¡¡PARADOJAS DEL CAMINO!!!






La etapa siguiente nos lleva hasta Asturianos. En las guías del Camino esta etapa suele ser de 40 km y finalizar en Puebla de Sanabria. A nosotros esta distancia nos viene un poco larga y la hemos dividido en dos. Hoy hemos hecho 25 km hasta Asturianos y mañana haremos el resto.
El trayecto, como ayer, es muy agradable. Transcurre por caminos de hierba por prados y bosques y otras veces por pistas de gravilla suelta.
Pasa por varios pueblos entre los que destaca Mombuey con una torre de iglesia, monumento nacional, atribuido a los templarios. Los demás pueblos aunque con buenas casa se les ve vacios, sin tiendas, bares, etc.
Mañana tenemos una etapa corta y se cumplirá un mes de caminata. 






















En la puerta del albergue de Asturianos estaba este magnífico ejemplar de roble.


La etapa siguiente,entre Asturianos y Puebla de Sanabria,  aunque corta, ha transcurrido bajo una lluvia pertinaz, suave pero constante, que nos ha empapado pantalones y botas, más por la hierba mojada que por la lluvia directa.

Precisamente la lluvia y el frío no nos han permitido disfrutar por completo de este bellísimo trayecto.









A mitad de camino en el robledal de Remesal de Sanabria nos hemos encontrado una sorpresa: un monumento erigido en 2006  en conmemoración de la entrevista que tuvo lugar en este sitio en 1506 entre Fernándo el Católico y Felipe el Hermoso sobre la disputa del trono de Castilla ( no se le permitió a Fernando ver a su hija Juana que permanecía en el castillo de Puebla de Sanabria).











Y finalmente alcanzamos Sanabria, mojados y con frío.
Recuperados del frío y del agua con una buena ducha y cambio de ropa hemos dado un paseo por este bonito pueblo, emplazado en un alto con su castillo arriba y bañado por los ríos Tera y Castro en la parte baja.






















Hoy hace un mes que comenzamos nuestra caminata en Sevilla. Hemos recorrido 726 km. Hemos cruzado ríos: el Guadalquivir por el Puente de Triana en la etapa 1, el Guadiana por el Puente Romano de Mérida en la etapa 10, el Tajo por el puente del embalse de Alcántara en la etapa 15, el Duero por el Puente de Piedra en Zamora en la etapa 25, el Tormes por el Puente Romano de Salamanca (el de los camiones) en la etapa 22, el Esla por el embalse de Ricobayo en la etapa 27. Y hemos remontado el río Tera durante 3 días.

Hemos cruzado las Comunidades de Andalucía (solo la provincia de Sevilla), Extrmadura y Castilla y León de sur a norte. Hemos pasado por las capitales de Sevilla, Mérida, Cáceres, Salamanca, Zamora.
Si se sigue cumpliendo nuestra programación pensamos llegar a Santiago el día de San Juan. ¡Qué mejor celebración! Pero para elli tendriamos que hacer una última jornada de 40 km. 
Como empezamos el día de San Isidro, cuando terminemos montaré en mi blog (como hice con los anteriores caminos) un reportaje que titularé: "De San Isidro a San Juan pasando por Santiago".


La siguiente etapa nos lleva a Lubián, último pueblo de Zamora antes de entrar en Galicia.

Antes de iniciar la etapa de hoy se presentaba el problema de decidir el camino a seguir. El camino normal a través del campo, después de la lluvia del día anterior y durante toda la noche, podría estar bastante mojado y, por otra parte, según nuestras informaciones, debido a las obras del AVE tenía muchos problemas de señalización, desviaciones y posibles confusiones. La opción ha sido subir por la carretera hasta el puerto del Padornelo y luego bajar el puerto por el camino oficial. La elección ha sido acertada porque la carretera es una excelente carretera nacional practicamente sin tráfico al llevar en paralelo una autovía.










Comenzamos la subida al puerto del Padornelo que cruzamos por el tunel por estar impracticable la subida por arriba como consecuencia de las obras del AVE















El pueblo donde nos econtramos se llama Lubian. Está situado en un pequeño valle al que se entra y se sale por los puertos de Padornelo y de la Canda, puertos que me recuerdan mucho a Mariano Medina (el hombre del tiempo por antonomasia). Ahora no se nombran tanto debido a que la construcción de túneles y autovías le han restado interés informativo por asuntos de tráfico por carretera.

Lubian es un pueblo de casas de piedra, escaleras exteriores y tejados negros rodeado de castaños centenarios con unas casas muy nuevas a pesar de ser muy pequeño y estar situado en el último rincón de Castilla y León y limitando con Galicia y Portugal. De hecho, los nombres de calles y las gentes suelen expresarse en gallego. Después de pasar el puerto de Padornelo por el tunel ya empieza a parecer Galicia como se ve en la iglesia de Padornelo rodeada por el cementerio. Es un pueblo, además, con mucha agua y numerosas fuentes.
Dejo algunas fotos del camino, pueblo, fuentes, etc.  









Piedras esculpidas por Nicanor Carballo que desde aquí y hasta Orense irán señalando el camino. 





Castaño de unos 700 años.



Dejamos Lubian para dirigirnos a Galicia a través del puerto de La Canda.
Hoy hemos iniciado la etapa con una subida de dos horas al Portillo de la Canda. Sin lugar a dudas, el tramo más bonito de todo el recorrido que llevamos hasta ahora. El Camino serpentea entre la vegetación ocultandose entre helechos pero apareciendo a nuestro paso, cruzando numerosos arroyuelos siempre salvados por pasos de invierno o rústicos puentecillos. Los primeros rayos de sol filtrándose entre las ramas de los árboles incidiendo sobre las gotas de agua de las hojas mojadas por la lluvia de la noche anterior y descomponiendo su luz en puntos multicolores contribuyen a un espectáculo inenarrable.






La siguiente foto es una panorámica desde el puerto hacia atrás, hacia el valle de la Alta Sanabria dónde estaba Lubian que acabamos de dejar, despidiéndonos de Zamora y de Castilla y Leon.

Hemos entrado en Galicia, en la provincia de Orense. El resto del trayecto hasta nuestro destino de hoy, A Gudiña, muy bonito y ameno pero más vulgar comparado con la subida al puerto.